Siento que qué otra vida es la que está metida en mi cuerpo. Perdí el poder de relacionar las entidades, todo es tan banal. Todo me he es incomodo, tan punzante sin valor todo no me simboliza nada, nada me indica nada.
No sé si es estupidez seguir existiendo cuando todo me es flemático.
Ni la furia ni el padecimiento ha sabido hacerme concebir algo, no razono que siento algo. Tan vicia estoy de todo y de la nada.
El insomnio cada día se lleva algo de mi, soy incapaz de conservarme con la mente apagada.
Cada vez que intento atrancar los ojos alguien se me acerca, no me deja en paz, no me hace daño solo me recuerda algo o no le gustará verme en paz.
Siento su dedo recorriendo mi espalda, todas las noches asustadas giro, no hay nada, algo se esfuma, no por miedo sino porque su afición es torturarme.
No sé qué puede ser ni me importa saber. Que arda el mundo a través de si mismo.
¿Para qué quiero comer la dulcera de ajo si yo no me quiero sanar?
Me cuesta estirar mis brazos, pues me cruje toda la espalda. No siento dolor, ni puedo percibir algún sentido. Lo peor es no sentir nada, comida sin aroma, agua sin sed, pesadillas sin dormir...
Mis oídos cada día se enfurian por cualquier palabra, no aguanto las voces, no puedo oírte así
Me acude un dolor paralelo, ciego y no percibo nada solo aspiro silencio.
Adquiriría el silencio de una vida entera, no sé si es un inmoralidad o enfermedad pero solo quiero no oír nada.
No quiero noticias, ni ver, ni hablar, ni mirar. Con mis cinco sentidos solo me hago daño. No puedo , me duele tanto al utilizarlos que mi cuerpo ya salva mis sentidos por causa natural o efecto...
No estoy sufriendo no siento dolor, me siento quieta, templada, si mañana finalizaría la vida ni una impresión siento...
Ni me consigue volver loca esta situación de inquietud, pero mi cerebro sigue reanimando,
A veces siento que quiere que recapacite y no dejar que el tiempo me pueda robar cosas que fueron un día especial. Pero, para qué? No me quiero fastidiar, no moverme, ni hablarme ni mirarme...
Me he dado cuenta de que sentir, es el paraíso comparado con la sensación de la nada...
No me niego a sentir no puedo hacerlo, un estado depresivo en el cual no acabas con tu vida pero tampoco haces nada por ella, todo te es igual que ni siquiera piensas en que te da igual, solo sabes que no sientes por causa natural, no recuerdo sentimientos, ni de amor ni dolor...
Es como si antes estuviese en un mundo del jaleo y ahora solo puedo saber que todo está en mi es un desierto, sin ideas, ni sentimientos, ni dolor, ni deseo... no hay hambre ni sed, no hay ni principio ni fin
